Día Veintidós, Lunes 2 de agosto del 2010
Hoy me levanté relativamente temprano. Más tarde que ayer he de decir, a las 9 más o menos. Y me puse a pensar en un sueño que tuve, creo que en parte fue algo profético. Y no es algo que afectará a nadie más que a mi, es sobre cuando resolveré una situación, y fue muy claro el sueño en decirme cuantos días se iba a tardar. Si eso pasa, les avisaré.
Pues fue un día mucho muy productivo en aspectos laborales, y espirituales, comencé a leer los evangelios para sanar de Jodorowsky, y aunque no siempre me gusta su manera de interpretar las cosas, me encanta que me dice, en su muy única voz, que está bien percibir las cosas tal como me lo dicta mi alma. Siempre lo he dicho, tengo mucho en común con este hombre, es de mis maestros, él, Chopra, Dyer y Hay son de mis grande maestros, sin olvidar a Shinn.
Pero hay algo en Alejandro Jodorowsky que me encanta. Que me habla directamente.
Hice los ejercicios tibetanos y me encanta la sensación física que me provocan. Es como si cada vez que los hago, o más bien, cada día que me dejo llevar por ellos, me lleno más y más de energía. Aun cuando hay resistencia, hay algo más fuerte que me lleva a hacerlos. Una expectativa infantil podría decirse, me conectan con esa parte de cuando eras niño que querías llegar a ese punto.
Por la tarde tuve mucho trabajo, una vuelta tras otras, una cita tras otra. Por la noche tuve un par de experiencias extrañas. Pero la ultima de esta noche fue la más rara. Estaba hablando con una persona por teléfono, cuando me asomo por el balcón, y veo a un hombre, se veía grande de edad, sentado en la calle, cerca de la acera, poniéndose una sandalia. Al principio no distinguí que era, parecía como que estaba jugando o algo así, porque no lo veía bien a causa de un auto estacionado. Pero después vi que no se podía levantar. Así que bajé mientras colgaba la llamada, y fui a ver en que podía ayudarlo.
Cuando estaba en la calle, ya no estaba el hombre. Busqué y vi que ya iba avanzando, pero pesadamente, así que lo seguí, porque no sabía si iría lastimado, y vi que trataba de entrar y de insertar la llave en una puerta. Vi una vecina que se asomaba, así que le pregunté si sabía si el hombre vivía ahí o algo, ya que pretendía acercarme a ver si estaba bien, o ayudarle con la llave, pero me dijo que no sabía y me miró con desconfianza, cosa que yo creo mucha gente hubiera hecho.
Así que me retiré un poco, pedí asistencia divina para el hombre, que ya a esa distancia parecía, enojado y extremadamente borracho, cosa (la primera) que me hizo mantener la distancia, y después pasó algo raro. Otro vecino, más joven y con una interesante erección en sus pantalones, salió y no supe si me tiraba la onda o me hacía bronca por ver al hombre ese. Así que en cuanto vi que pudo abrir la puerta, mientras le enviaba claridad, me vine a mi casa.
¡Las cosas que pasan cuando tratas de ayudar!
En fin, hice el ejercicio del curso de milagros, lo hice varias veces durante el día y lo hice hace momentos, y me dispuse a seguir viendo la primera temporada de Gilmore Girls, para terminar, tengo las primeras cuatro, si gustan regalarme las siguientes tres se los agradecería.
Ando contento, pero al mismo tiempo inquieto. Ayer mientras cenaba con una amiga que está tomando un curso muy interesante, me dijo que a veces ciertas sensaciones a ciertas edades son solo reflejos de algo que te sucedió en otras vidas a esa edad, un reflejo espiritual más o menos.
Creo que mucho de lo que me está pasando tiene que ver con eso. Y con el hecho de que estoy trascendiendo muchas cosas, tanto físicas como mentales y emocionales. Agradezco haber empezado este camino, mucho, y agradezco que sean parte de mis experiencias.
Muchas felicidades a R. Que hoy cumple años. Gracias a todos los que me leen, y gracias a todos por sus comentarios, y los que aun no han hecho comentarios, y tienen ganas de hacerlos, adelante, bienvenidos siempre.
Los Amo, Buena Noche, NAMASTE!!!
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